Buscar en

Continúan las negociaciones sobre el acuerdo de prevención, preparación y respuesta ante una pandemia

El Órgano de Negociación Intergubernamental (INB) para redactar y negociar una convención, un acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevención, preparación y respuesta ante una pandemia (PPR) celebró su segunda reunión en Ginebra. Los miembros acordaron que un nuevo instrumento internacional sobre prevención de pandemias debería ser jurídicamente vinculante. El INB pretende garantizar una mejor preparación y una respuesta más equitativa ante futuras pandemias. Se reunirá de nuevo en diciembre de 2022 y presentará un informe de situación a la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2023. Los miembros del INB están trabajando para concluir este acuerdo antes de mayo de 2024. El GCH sigue de cerca el proceso y sigue sirviendo de plataforma para que las posiciones e intereses de los gobiernos locales y regionales (GLR) se conozcan y se reflejen en el acuerdo final.

El primer borrador ya habla del papel de los gobiernos locales. Creemos que podemos ir más allá.

La PPR debe integrarse sistemáticamente en los enfoques de recuperación de todo el gobierno y de toda la sociedad y romper así el ciclo de "pánico y negligencia". "A la hora de desarrollar medidas legislativas, administrativas y técnicas internacionales, regionales o nacionales para la PPR, deben tenerse en cuenta las medidas para delegar la autoridad en los gobiernos locales durante las pandemias, de acuerdo con el contexto del país". El GCH aboga por que los alcaldes, como líderes más cercanos a las comunidades, desempeñen un papel crucial a la hora de aplicar "medidas para promover y reforzar el compromiso/participación de las comunidades en todos los elementos de la PPR para asegurar su apropiación y contribución a la preparación y resiliencia nacional, incluyendo las medidas sociales y de salud pública".

Covid-19 nos recordó que la amenaza de las pandemias es una realidad con graves consecuencias sanitarias, sociales, económicas y políticas potenciales, que suelen afectar a los gobiernos locales y regionales. El documento reconoce la importancia de "involucrar a todos los actores relevantes en el diseño, desarrollo e implementación del sistema integral de acceso y distribución de beneficios". Por lo tanto, elogiamos el enfoque de múltiples partes interesadas de la OMS y nos aseguramos de que las valiosas experiencias de los alcaldes y los líderes de las ciudades se inyecten en el proceso de toma de decisiones.

El trabajo del INB pretende garantizar una mejor preparación y una respuesta equitativa ante futuras pandemias, y promover los principios de equidad, solidaridad y salud para todos. La mayoría considera que la cuestión clave en el futuro es si los países quieren delegar poderes para que la OMS investigue las fuentes de los brotes. Pero quizá sea aún más importante asegurarse de que los GLR puedan influir en el proceso, ya que a menudo son ellos los que aplican las medidas sobre el terreno. Su experiencias y voces son primordiales para ser escuchados en el proceso.

AnteriormenteUna primera COP de ciudades para reafirmar el papel crucial de las ciudades en la lucha contra el cambio climático